El Dilema de la Productividad: Diagnóstico Estructural y Estrategias para la Construcción
Análisis del estancamiento de largo plazo, los efectos del ciclo económico y las ventanas de oportunidad para la inversión sectorial.
Bernabé Manzone y Bernabé Salas Arón – Economistas – Junio 2026
La evolución de la productividad laboral es el verdadero termómetro del desarrollo, con un impacto crítico tanto a nivel macroeconómico como en las decisiones microeconómicas de las empresas. A nivel agregado, un crecimiento sostenido de este indicador es el único vector que garantiza un aumento genuino de la capacidad productiva de un país en el largo plazo.
Los indicadores tradicionales de competitividad basados en el comercio exterior (como el tipo de cambio nominal y real) suelen estar distorsionados por políticas cambiarias y comerciales transitorias que solo generan ventajas artificiales de corto plazo. Además, estas métricas son útiles principalmente para bienes transables. Para el sector de la construcción —eje fundamental de los bienes no transables—, resulta indispensable mudar el análisis hacia indicadores de competitividad estructural basados en la productividad de los factores, focalizando esta vez la mirada sobre el factor trabajo.
1. Costos Laborales vs. Competitividad Implícita
En el debate sectorial es común observar preocupación cuando los Costos Laborales Unitarios (CLU) muestran un incremento, interpretándose linealmente como un deterioro de la competitividad. Sin embargo, la teoría y la evidencia demuestran que este fenómeno puede ser perfectamente sostenible:
- Si los aumentos en los costos laborales están acompañados por ganancias de productividad de magnitud equivalente o superior, la aparente pérdida de competitividad nominal se transforma, en realidad, en un aumento de la competitividad implícita.
- La correlación entre productividad, costos de mano de obra y las fluctuaciones de la demanda agregada es la que termina definiendo las decisiones estratégicas de contratación y retención de personal por parte de las empresas desarrolladoras e industriales.
Frente a esta importancia estratégica, resulta imperativo medir y diagnosticar la eficiencia laboral del sector de manera rigurosa.
2. Radiografía de la Serie Histórica (2016-2024) y sus Anomalías
Para trazar un diagnóstico preciso, recurrimos a las series estadísticas del INDEC procesadas bajo los estándares metodológicos de la plataforma ARKLEMS [^1]. Si bien el análisis ideal requiere una perspectiva histórica más extensa, la disponibilidad de datos homogéneos y de alta calidad limita el recorte temporal al período 2016-2024.
Al desglosar la serie, los datos revelan tres comportamientos estructurales nítidos:
- Estancamiento Estructural: La tendencia de largo plazo muestra una trayectoria plana y contractiva, reflejando un estancamiento crónico de la productividad laboral tanto en la construcción como en el promedio de la economía nacional.
- La Ilusión Estadística de 2020: Durante el año de la pandemia se registra un inusual y abrupto salto en la productividad. Lejos de responder a una mejora genuina en los procesos, este fenómeno se explica puramente por la naturaleza matemática del indicador (Valor Agregado Bruto dividido la cantidad de horas trabajadas): las restricciones sanitarias provocaron una caída en las horas declaradas sustancialmente mayor que el desplome del nivel de actividad del sector.
- El Quiebre de 2024: A partir de 2024 se observa un derrumbe pronunciado en la eficiencia del factor trabajo. Este quiebre coincide de manera directa con la fuerte recesión originada por el profundo ajuste en el gasto público de la administración nacional, cuyo principal canal de transmisión sectorial fue la virtual paralización de la obra pública.
Los datos confirman que la productividad en la construcción es fuertemente procíclica, pero con una volatilidad significativamente más alta que la del resto de los sectores económicos.
3. Perspectivas 2026: Capitalización ante el Nuevo Ciclo
El diagnóstico de un sector con productividad estancada convive hoy con un cambio de reglas en el frente macroeconómico. En el escenario actual de 2026, la estabilidad cambiaria y la ausencia de saltos devaluatorios abruptos han configurado un tipo de cambio real apreciado pero previsible.
Esta configuración macroeconómica abre una ventana de oportunidad clave: el acceso a bienes de capital a precios internacionales altamente competitivos.
Ante la pérdida de dinamismo de la productividad laboral por vías tradicionales, la recomendación estratégica para las empresas del sector es virar hacia la frontera tecnológica. El contexto actual premia la inversión en maquinaria, equipamiento de última generación y sistemas constructivos industrializados. Esta capitalización técnica permitirá optimizar las horas-hombre, reducir los tiempos de ejecución y, fundamentalmente, estructurar una plataforma de alta eficiencia para capturar los márgenes de rentabilidad real cuando el ciclo de la demanda privada vuelva a acelerarse.
[^1]: Nota metodológica: Los indicadores de productividad laboral presentados siguen las recomendaciones metodológicas del marco ARKLEMS para la medición de la productividad de los factores en Argentina. Fuente ARKLEMS: https://biblioteca.camarco.org.ar/libro/la-productividad-de-la-industria-de-la-construccion-en-argentina-una-medicion-ar-klems/


