Construcción: Señales mixtas en un sector que todavia no recupera los niveles de 2023
Leila Misurielo – Economista – Junio 2026
El mes pasado anticipamos que el dato positivo del ISAC de marzo debía leerse con precaución. La serie desestacionalizada había mostrado actividad real, pero el despacho de cemento de abril ya enviaba una señal negativa que hacía pensar en una reversión. Eso es exactamente lo que ocurrió: el ISAC de abril confirmó la baja. El sector de la construcción sigue mostrando una dinámica inestable, con recuperaciones incipientes que no logran sostenerse y niveles de actividad que, incluso en los meses de mayor impulso, permanecen muy por debajo de los registros de 2023. En esta edición analizamos el costo del metro cuadrado, el ISAC de abril y el despacho de cemento de mayo, que esta vez ofrece una leve señal positiva.
Con el objetivo de ofrecer una referencia actualizada para quienes se desempeñan en el sector de la construcción, la revista Arquitectura y Construcción elabora mensualmente el cómputo y presupuesto de una vivienda tipo de 150 m². Esta estimación se construye a partir de diversas fuentes, entre ellas los informes de la Cámara de la Construcción (que brindan referencias de precios de materiales y mano de obra), las paritarias de la UOCRA (que orientan el cálculo del costo de la mano de obra), y los relevamientos de precios de materiales realizados por esta publicación.
Para analizar la evolución del costo de construcción en términos reales, los valores del gráfico fueron actualizados mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC. Cada dato histórico fue llevado a pesos de abril de 2026, el último IPC oficial disponible al cierre de esta edición, lo que permite comparar costos de distintos momentos en una misma unidad monetaria. El gráfico muestra precios actualizados (no deflactados): el objetivo es expresar los valores pasados en moneda de hoy para hacer la serie comparable a lo largo del tiempo.
Gráfico 1
La representación gráfica permite observar que, en los últimos dos años, el costo por metro cuadrado se ha mantenido relativamente estable en términos reales. Los valores fluctúan alrededor de 2,1 millones de pesos de mayo de 2026, sin registrar aumentos ni disminuciones significativas. Esta estabilidad contrasta con los fuertes incrementos observados en el período inmediatamente anterior y sugiere que los costos del sector encontraron, al menos transitoriamente, un piso real.
En mayo, el costo se mantuvo estable en términos reales respecto a abril, sin registrar variaciones significativas por encima ni por debajo del IPC. La estabilidad se sostiene como característica dominante de la serie en los últimos dos años, en un contexto donde la actividad del sector muestra señales mixtas, como se analiza a continuación.
ISAC DE ABRIL: LA CAÍDA QUE SE VENÍA ANTICIPANDO
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el INDEC, permite monitorear la evolución del sector a partir del seguimiento de los consumos aparentes de los principales insumos utilizados en obras privadas y públicas. El índice se presenta en tres series: la original, la desestacionalizada y la de tendencia-ciclo, lo cual permite realizar distintos niveles de análisis. La base del ISAC es diciembre de 2004 = 100, y se actualiza mensualmente.
En el gráfico 2 se visualiza el comportamiento reciente de estas tres series, lo que permite identificar tanto variaciones coyunturales como movimientos estructurales de mediano plazo.
La serie desestacionalizada elimina los efectos propios de cada época del año sobre la actividad constructiva (como las lluvias estivales o las condiciones climáticas adversas de algunas regiones), que pueden distorsionar la comparación directa entre meses. La serie tendencia-ciclo va más lejos: elimina también las fluctuaciones transitorias o coyunturales, y resulta útil para identificar cambios de tendencia estructural en la actividad.
En abril de 2026, el ISAC registró una baja de 2,8% con respecto a igual mes de 2025. El acumulado del primer cuatrimestre de 2026 muestra un incremento de 2,1% respecto al mismo período del año anterior. Lo que hace más significativa esta caída es que se produce sobre una base que ya era baja: en abril de 2025 el sector atravesaba una contracción, lo que vuelve el resultado de este año todavía más preocupante. Además, vale poner este número en perspectiva histórica: el nivel actual del ISAC sigue muy por debajo de los valores registrados en 2023, lo que refleja que la actividad aún no logró recuperar el terreno perdido en los últimos años.
La serie desestacionalizada refuerza la lectura negativa: registró una baja del 4,0% respecto a marzo, lo que indica que la caída no se explica por efectos estacionales sino que refleja una contracción genuina de la actividad. La tendencia-ciclo, por su parte, mostró una suba marginal del 0,3% respecto al mes anterior, una variación que por su magnitud no alcanza a configurar una señal de recuperación. En conjunto, los datos de abril consolidan un panorama de debilidad que el dato de marzo había interrumpido transitoriamente.
CEMENTO EN MAYO: UNA LEVE SEÑAL POSITIVA EN UN CONTEXTO TODAVÍA DÉBIL
El despacho de cemento constituye una de las variables más utilizadas para analizar la evolución de la actividad de la construcción, dado su carácter de insumo básico y transversal en prácticamente todos los tipos de obras, tanto públicas como privadas. A diferencia de otros indicadores que captan etapas específicas del proceso constructivo, el cemento interviene desde las fases iniciales hasta las intermedias de los proyectos, lo que lo convierte en un buen proxy del nivel efectivo de ejecución de obras.
Desde el punto de vista analítico, el despacho de cemento presenta ventajas, se trata de una variable de alta frecuencia y disponibilidad oportuna, lo que permite monitorear con rapidez los cambios en el ritmo de la actividad.
La Asociación de Fabricantes de Cemento Portland realiza un informe mensual sobre despacho de cemento tanto nacional como para exportación. Las cifras son provisorias y están expresadas en toneladas.
En mayo de 2026, el despacho nacional de cemento registró una baja interanual del 1,3% respecto al mismo mes del año anterior y una suba mensual del 10,44% en comparación con abril de 2026. La variación mensual positiva es la primera señal alentadora después de la fuerte caída que había mostrado el dato de abril, aunque la baja interanual indica que el nivel absoluto de actividad sigue siendo bajo en perspectiva histórica.
Si bien el ISAC y el despacho de cemento no son equivalentes (el cemento es solo uno de los 15 insumos que componen el índice general), su comportamiento mensual ofrece pistas sobre la dirección que podría tomar la actividad en los próximos meses. La suba mensual de mayo en el despacho es un indicio que, de confirmarse en otros insumos, podría anticipar una leve mejora en el ISAC de mayo. Sin embargo, la historia reciente del sector invita a la precaución: las recuperaciones han sido breves e inestables, y un dato mensual positivo no alcanza para hablar de un cambio de tendencia.
En conjunto, la fotografía del sector en el primer cuatrimestre de 2026 sigue siendo débil. El costo del metro cuadrado se mantiene estable en términos reales, lo que al menos no agrega presión adicional sobre los proyectos. Pero el ISAC de abril confirmó la baja que se venía anticipando, con una caída tanto en la serie original como en la desestacionalizada. La única señal positiva llega del despacho de cemento de mayo, que mostró una suba mensual relevante, aunque sin revertir todavía la baja interanual. El sector parece moverse en un equilibrio inestable: oscila entre datos que generan expectativas y datos que las frenan, sin lograr consolidar una trayectoria de recuperación sostenida. Y todo esto, vale recordarlo, en niveles de actividad que siguen muy por debajo de los registros de 2023.



