CASA PILARA
FICHA TECNICA
NOMBRE | CASA PILARA
UBICACIÓN | Pilara, Buenos Aires, Argentina
TIPOLOGÍA | Vivienda Unifamiliar
ESTUDIO DE ARQUITECTURA | Plural Arquitectos
ARQ. A CARGO | Pilar Navarro arq. – Sebastian Roldan, arq.
DISEÑO INTERIOR | Estudio Sur
EJECUCIÓN DE OBRA | Estudio Poteous
EQUIPO DE DISEÑO | Facuando Vazquez, arq.
FOTOGRAFÍA | Imperial Fotografía
ILUMINACIÓN | MGES Iluminación
SUPERFICIE | 1550 m² (lote) – 573 m² (construida)
MEMORIA DESCRIPTIVA
Un lote de 1.550 m² en el sector suburbano de Pilar, con vistas abiertas hacia una cancha de polo, establece no solo un marco físico, sino también conceptual para esta vivienda unifamiliar. Desde su origen, el proyecto fue entendido como una oportunidad para explorar la tensión entre lo introspectivo y lo abierto, entre el refugio y la expansión.
La implantación de la casa responde a una lógica de contrastes controlados: un frente sobrio, cerrado, que protege la intimidad y regula el contacto con el entorno urbano inmediato; y un contrafrente generoso, abierto donde la arquitectura se conecta con el paisaje, fundiéndose con el verde, la galería y la piscina.
El punto de inflexión espacial es un patio central, concebido no solo como articulador funcional del ingreso, sino también como un conector entre el interior y exterior, que introduce la vegetación al interior de la casa. Este espacio intermedio tamiza la luz, filtra las vistas y anticipa el recorrido interior, estableciendo una transición atmosférica entre calle y hogar.
La vivienda, de 570 m², se organiza en dos niveles que dialogan a través de una estructura clara y contenida. En planta baja, los espacios sociales se despliegan en una secuencia fluida que privilegia la transparencia y la conexión con el exterior. La cocina, el comedor y el estar se integran en una pieza única que expande el límite doméstico hacia el jardín, donde la galería actúa como una extensión habitable de uso estacional. La orientación norte, cuidadosamente considerada, permite que la luz natural ingrese a los interiores, aportando profundidad, textura y vida.
La planta alta contiene el programa privado: cuatros dormitorios en suite y un estar íntimo que actúa como articulador y espacio de contemplación. Las visuales abiertas hacia la cancha de polo enmarcan un paisaje que cambia con las estaciones y el día, volviendo al habitar una experiencia continua de percepción y vínculo con el entorno.
Formalmente, la casa se configura como un volumen horizontal, limpio, de líneas contenidas, donde la materialidad asume un rol protagónico. El uso de hormigón visto, piedra natural y madera establece un lenguaje sobrio y atemporal. La planta baja, densa y tectónica, se apoya con firmeza sobre el terreno, mientras que la planta alta se presenta más liviana, revestida de planos cálidos y ritmados que aportan intimidad y vibración.
Más que una suma de espacios, esta vivienda se concibe como una coreografía de llenos y vacíos, de luces y sombras, de recorridos que alternan lo cerrado y lo abierto, en permanente diálogo con el paisaje. El proyecto propone una arquitectura serena, pensada desde el habitar cotidiano, donde el silencio, el ritmo natural y el confort térmico y visual componen una experiencia profundamente contemporánea, sensible y consciente del lugar.
Fotos



























Planimetría









