"Capilla Nuestra Señora del Valle en Villa Las Pirquitas" #467 - Agosto 2026


FICHA TÉCNICA
- TÍTULO | “Viaje en el tiempo en una apacible villa de Catamarca”
- AUTOR OBRA GRÁFICA | Ernesto Klass
- TIPO DE ESCENA | Collage digital
- LUGAR | San Miguel de Tucumán, Tucumán.
- AUTOR DEL ANÁLISIS | Luis Bruna, arq. esp.
- AÑO | 2026
Yendo hacia el dique de Villa Las Pirquitas, unos 25 kilómetros al norte de San Fernando del Valle de Catamarca, me detuve unos instantes en la villa para observar la capilla de la Virgen del Valle y apreciar su sobria fachada rematada por un campanario. Pero un cortocircuito cronológico me transportó hasta mediados de los años cincuenta: el templo estaba en construcción y yo me había convertido en uno de los arquitectos encargados de supervisar la obra. Pude regresar al presente y, ya recompuesto de aquella singular experiencia, continué hasta el espejo de agua, donde lugareños y visitantes se demoraban en la pesca del pejerrey.
“Capilla Nuestra Señora del Valle en Villa Las Pirquitas: testimonio de la pujanza catamarqueña”
Construida entre 1951 y 1953 e inaugurada en 1954, la capilla reelabora recursos hispánicos —arco, galería y espadaña, entre otros— con una sensibilidad propia de la arquitectura argentina de mediados del siglo XX.
Su ubicación, próxima al dique y frente a la plaza, le otorga la virtud de integración al paisaje del pueblo, donde prevalece la arquitectura ladrillera. En la escala íntima, se conjugan sencillez y expresividad mediante una sintaxis próxima al neocolonial de raíz californiana: ladrillo visto, madera y tejas se articulan sobre un basamento revestido en piedra.
El imafronte, de composición depurada, presenta un arco cobijo que enmarca la portada de acceso trabajada con sillares en las jambas y el arco rebajado del dintel, mientras que las aberturas del rosetón y los laterales de la nave se resolvieron con un vano cuatrifolio. La espadaña de ladrillo, coronada por una cruz de hierro, acentúa verticalmente la composición. Las galerías laterales, de menor altura y cubiertas con faldones independientes de teja, se organizan mediante pilares-contrafuertes y arcos de medio punto- estableciendo una transición entre el espacio interior y el entorno.
En el interior, la nave adquiere jerarquía por su altura y por la cubierta de madera a la vista, cuya estructura queda expresivamente expuesta. Los muros claros, la madera y la iluminación natural construyen una atmósfera de recogimiento, mientras que la escala favorece una experiencia comunitaria y cercana.
Más que por su monumentalidad, la capilla se distingue por la integración entre arquitectura, paisaje y tradición constructiva. Restaurada y reinaugurada en 2006, continúa siendo un referente de la devoción a la Virgen del Valle y un componente significativo de la identidad de Villa Las Pirquitas.
