Construcción: Un paso adelante, uno atrás
Leila Misurielo – Economista – Julio 2026
El patrón se repite, aunque esta vez con los roles invertidos. En la edición anterior, el ISAC de abril había confirmado la caída que los datos de cemento venían señalando. Ahora ocurre lo contrario: el ISAC de mayo llegó con una suba que sorprende, pero el despacho de cemento de junio vuelve a moderar las expectativas. El sector sigue sin poder salir de esta dinámica de señales que se contradicen mes a mes, en niveles de actividad que todavía están muy por debajo de los registros de 2023.
Con el objetivo de ofrecer una referencia actualizada para quienes se desempeñan en el sector de la construcción, la revista Arquitectura y Construcción elabora mensualmente el cómputo y presupuesto de una vivienda tipo de 150 m². Esta estimación se construye a partir de diversas fuentes, entre ellas los informes de la Cámara de la Construcción (que brindan referencias de precios de materiales y mano de obra), las paritarias de la UOCRA (que orientan el cálculo del costo de la mano de obra), y los relevamientos de precios de materiales realizados por esta publicación.
Para analizar la evolución del costo de construcción en términos reales, los valores del gráfico fueron actualizados mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC. Cada dato histórico fue llevado a pesos de abril de 2026, el último IPC oficial disponible al cierre de esta edición, lo que permite comparar costos de distintos momentos en una misma unidad monetaria. El gráfico muestra precios actualizados (no deflactados): el objetivo es expresar los valores pasados en moneda de hoy para hacer la serie comparable a lo largo del tiempo.
Gráfico 1
La representación gráfica permite observar que, en los últimos dos años, el costo por metro cuadrado se ha mantenido relativamente estable en términos reales. Los valores fluctúan alrededor de 2,15 millones de pesos de junio de 2026, sin registrar aumentos ni disminuciones significativas. Esta estabilidad contrasta con los fuertes incrementos observados en el período inmediatamente anterior y sugiere que los costos del sector encontraron, al menos transitoriamente, un piso real.
En julio, el costo registra una leve suba en términos reales respecto a junio, aunque de magnitud acotada como para considerarla una tendencia. La estabilidad sigue siendo la característica dominante de la serie, lo que al menos no agrega presión adicional sobre los proyectos en un contexto donde la actividad del sector muestra señales mixtas, como se analiza a continuación.
ISAC DE MAYO: UNA SUBA QUE LLAMA LA ATENCIÓN, CON MATICES QUE HAY QUE LEER
Gráfico 2
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el INDEC, permite monitorear la evolución del sector a partir del seguimiento de los consumos aparentes de los principales insumos utilizados en obras privadas y públicas. El índice se presenta en tres series: la original, la desestacionalizada y la de tendencia-ciclo, lo cual permite realizar distintos niveles de análisis. La base del ISAC es diciembre de 2004 = 100, y se actualiza mensualmente.
En el gráfico 2 se visualiza el comportamiento reciente de estas tres series, lo que permite identificar tanto variaciones coyunturales como movimientos estructurales de mediano plazo.
La serie desestacionalizada elimina los efectos propios de cada época del año sobre la actividad constructiva (como las lluvias estivales o las condiciones climáticas adversas de algunas regiones), que pueden distorsionar la comparación directa entre meses. La serie tendencia-ciclo va más lejos: elimina también las fluctuaciones transitorias o coyunturales, y resulta útil para identificar cambios de tendencia estructural en la actividad.
En mayo de 2026, el ISAC registró una suba de 4,1% con respecto a igual mes de 2025. El acumulado de los primeros cinco meses de 2026 muestra un incremento de 2,5% respecto al mismo período del año anterior. A diferencia de lo ocurrido en marzo, donde el salto interanual se explicaba en parte por una base de comparación muy deprimida, el dato de mayo se produce sobre una base que ya mostraba actividad positiva en 2025 (el ISAC de mayo 2025 había registrado una suba del 9,3% interanual), lo que le da mayor solidez a la cifra.
La serie desestacionalizada refuerza la lectura positiva: registró una suba del 6,3% respecto a abril, la variación mensual más alta de los últimos meses. Esto indica que el crecimiento no se explica por efectos estacionales sino que refleja un aumento genuino de la actividad. La tendencia-ciclo, por su parte, mostró una suba del 0,6% respecto al mes anterior, acumulando ya varios meses consecutivos de variaciones positivas aunque moderadas. En conjunto, los datos de mayo son los más alentadores de lo que va del año, aunque la historia reciente del sector obliga a no sacar conclusiones apresuradas.
CEMENTO DE JUNIO: EL CONTRAPESO QUE COMPLICA LA LECTURA
El despacho de cemento constituye una de las variables más utilizadas para analizar la evolución de la actividad de la construcción, dado su carácter de insumo básico y transversal en prácticamente todos los tipos de obras, tanto públicas como privadas. A diferencia de otros indicadores que captan etapas específicas del proceso constructivo, el cemento interviene desde las fases iniciales hasta las intermedias de los proyectos, lo que lo convierte en un buen proxy del nivel efectivo de ejecución de obras.
Desde el punto de vista analítico, el despacho de cemento presenta ventajas, se trata de una variable de alta frecuencia y disponibilidad oportuna, lo que permite monitorear con rapidez los cambios en el ritmo de la actividad.
La Asociación de Fabricantes de Cemento Portland realiza un informe mensual sobre despacho de cemento tanto nacional como para exportación. Las cifras son provisorias y están expresadas en toneladas.
En junio de 2026, el despacho nacional de cemento registró una baja tanto interanual como mensual: 800.302 toneladas frente a las 809.693 de junio de 2025 y las 806.576 de mayo de 2026. Si bien las variaciones no son de gran magnitud, la dirección del dato va en sentido contrario al ISAC de mayo y reproduce el patrón que viene caracterizando al sector: cuando un indicador mejora, el otro modera.
Si bien el ISAC y el despacho de cemento no son equivalentes (el cemento es solo uno de los 15 insumos que componen el índice general), su comportamiento mensual ofrece pistas sobre la dirección que podría tomar la actividad en los próximos meses. En este caso, la baja de junio en el despacho sugiere que el fuerte impulso del ISAC de mayo podría no trasladarse de manera directa al dato de junio. Dicho esto, las caídas en el despacho son acotadas y no permiten hablar de un deterioro marcado.
En conjunto, el sector muestra en este período su señal más positiva del año con el ISAC de mayo, pero el despacho de cemento de junio impide cerrar el diagnóstico con optimismo. El costo del metro cuadrado se mantiene estable en términos reales, lo que no agrega presión adicional sobre los proyectos. Mirando la serie histórica del ISAC, el nivel actual sigue muy lejos de los valores de 2023: incluso con la suba de mayo, el índice ronda 147 puntos frente a valores que superaban los 160 en aquel año. El sector parece estar ganando algo de terreno, pero desde un piso muy bajo y con una recuperación que todavía no logra consolidarse.



