24 de Septiembre y 25 de Mayo - Edición #460- Enero 2026


FICHA TÉCNICA
- TÍTULO | “Desenecuentro en la esquina de siempre”
- AUTOR OBRA GRÁFICA | Ernesto Klass
- TIPO DE ESCENA | Collage digital
- LUGAR | San Miguel de Tucumán, Tucumán.
- AUTOR DEL ANÁLISIS | Luis Bruna, arq. esp.
- AÑO | 2025
Dos amigos acuerdan encontrarse en el centro del centro: 25 de Mayo y 24 de Septiembre, la esquina de siempre. Será una charla de enero, informal y alegre. Pero el desencuentro ocurre: uno de ellos se cruza de carril temporal y aparece en la misma esquina, aunque en 1930. No encuentra a su amigo y se sienta en el umbral a ver caer la tarde, enmarcado por molduras, columnas, ventanas anchas y balcones. El otro, en ese mismo punto pero lejos, entra a la pizzería y pide dos porciones de cuatro quesos.
“La Casa de Méndez: epicentro de la belle époque en Tucumán”
Construida en 1869 como residencia de Juan Manuel Méndez —empresario azucarero y banquero—, la casa alojó sucesivamente al Banco de la Provincia, al Club Social entre 1912 y 1939, a la Compañía Azucarera Tucumana y, más tarde, a Agua y Energía. Su emplazamiento en una esquina estratégica y su volumetría elegante la integraron tempranamente al imaginario urbano como un “Palacio”, ideal tipológico asociado a la claridad compositiva y a la belleza representativa de la ciudad aspirante a la modernidad.
Los frentes simétricos, la proporción y el orden clásico, evidenciaban una organización centralizada y un rigor académico. La diferenciación de niveles se lograba mediante una sintaxis que combinaba arcos de medio punto, pilastras, columnas jónicas, cornisas y balaustradas con recursos propios del Beaux-Arts , como ménsulas, barandas de hierro y ventanas francesas. Un rasgo singular fue el mirador en forma de torrecilla, primero almenado y luego resuelto con balaustres.
En el interior destacaba el suntuoso salón, estructurado por columnas jónicas y arcos rebajados, enriquecido con molduras, entablamentos y altorrelieves. El balcón dorado para la orquesta y la presencia de grandes espejos reforzaban su carácter ceremonial, más vinculado a prácticas de representación pública que a la vida doméstica.
Su demolición en 1975, motivada por la ordenanza de retranqueo para abrir la avenida 24 de Septiembre, significó la pérdida de un bien patrimonial de notable valor histórico y arquitectónico. La ausencia priva a Tucumán de un símbolo urbano asociado al poder y la sofisticación de la burguesía de la belle époque y de un referente destacado de la arquitectura ecléctica de fines del siglo XIX y comienzos del XX.
